Ana
Debe 47.000 € y vive de alquiler
- Trabaja y cobra 1.420 € al mes
- Préstamos y tarjetas
- Sin vivienda ni ahorros
Concurso sin masa y solicitud de exoneración
No tener bienes no te deja fuera: puede hacer el camino más directo.
Estudiamos si puedes reorganizar tus pagos, negociar con tus acreedores o acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad, ya seas profesional o particular.
Negociación, refinanciación y segunda oportunidad

Agrupa todo lo que pagas cada mes en una sola cuota que puedas asumir.
Para quien tiene ingresos y varias deudas al día (o con retrasos pequeños), y el problema es la suma de cuotas.
Saber másUn plan de pagos pactado con tus acreedores, sin llegar al juzgado.
Para quien puede pagar una parte, pero necesita quitas, más plazo o un calendario realista.
Saber másCuando pagar ya no es posible, la ley te permite empezar de nuevo.
Para quien está en insolvencia actual o sabe que llegará en los próximos meses.
Saber másDeuda pública
Si has recibido un acuerdo de derivación de responsabilidad —por ejemplo, por haber sido administrador de una sociedad—, la Administración te reclama a ti una deuda que no era tuya. También ahí hay solución.
Aunque la derivación ya sea firme, tu caso puede tener salida. Lo estudia un abogado, gratis.
El asistente de DeudaDirect
¿No sabes cuál es tu camino? Cuéntaselo al asistente y te orienta en dos minutos. La vía definitiva la confirma siempre un abogado.

Respondes unas preguntas básicas sobre tus deudas, ingresos, bienes y actividad.
Comprobamos acreedores, contratos, embargos, deuda pública y posibles riesgos.
Valoramos concurso sin masa, liquidación, plan de pagos o plan de continuación.
Te acompañamos en la tramitación y respondemos a las incidencias que puedan surgir.
Pedimos la cancelación de las deudas que legalmente puedan exonerarse.
Comprobamos que las deudas exoneradas no sigan reclamándose y que tu información crediticia se actualice.
Alimentos, multas penales, responsabilidad civil por delito y determinadas indemnizaciones quedan fuera o tienen límites
Hacienda y Seguridad Social: máximo efectivo exonerable de 7.500 € con cada una, solo en la primera exoneración
Las deudas municipales deben revisarse según el tributo y la doctrina aplicable
Las deudas con garantía (hipoteca) tienen tratamiento propio
¿Dudas con tus deudas concretas? El asistente te lo aclara en minutos, gratis y de forma anónima.

Autónomos y pequeños negocios
Hay herramientas legales para cada caso, y la solución no siempre es cerrar.
Ana
Concurso sin masa y solicitud de exoneración
No tener bienes no te deja fuera: puede hacer el camino más directo.
Carlos
Liquidación y exoneración del resto
A veces, soltar los bienes permite soltar también una deuda imposible.
Marta
Plan de pagos y posible exoneración definitiva
No se trata de pagar lo imposible, sino de proponer lo que realmente puedes cumplir.
Miguel
Plan de continuación: reorganizar deuda y mantener la actividad
Si el negocio funciona, la solución no siempre es cerrar: puede ser reorganizar.
Laura
Liquidación de microempresa y exoneración personal
Cerrar un negocio no significa cargar con sus deudas para siempre.
«Me costó dar el primer paso. Pude contar lo que me estaba pasando con calma y entendí qué información debía preparar para que estudiaran mi situación.»
«Tenía varios préstamos y no sabía por dónde empezar. La explicación de las alternativas me ayudó a ordenar las dudas que quería consultar con un profesional.»
«Me vino bien poder preguntar a mi ritmo. Antes de dejar mis datos quería entender cómo funcionaba el servicio y qué podía esperar de la primera valoración.»
No siempre. Permite exonerar muchas deudas, pero algunas están excluidas o tienen límites. Primero debemos clasificarlas.
Sí. Tener ingresos no impide solicitar la segunda oportunidad. Incluso puede permitir un plan de pagos.
También puedes acogerte. Tu caso podría tramitarse como concurso sin masa si no hay bienes útiles para liquidar.
Depende del procedimiento, el juzgado, los bienes y los acreedores. Te daremos una estimación honesta al revisar tu caso; desconfía de quien te prometa un plazo cerrado sin conocerlo.
Anónima, sin compromiso y con abogados reales al otro lado.